En España se organiza la Formación Profesional como un sistema integrado por dos subsistemas que permiten acreditar las mismas competencias:
- Formación Profesional del sistema educativo (ciclos formativos de FP).
- Formación Profesional para el Empleo (Certificados de Profesionalidad).
La principal diferencia, por tanto, es la que se acaba de mencionar: los títulos de FP se enmarcan en el sistema educativo y los Certificados de Profesionalidad forman parte de la Formación Profesional para el Empleo.
Al finalizar unos estudios de FP obtienes una titulación académica que te permite acceder al mundo laboral pero también proseguir tus estudios hacia niveles superiores de formación reglada. Al superar los estudios conducentes a la obtención de un Certificado de Profesionalidad, consigues una acreditación con efectos laborales, es decir, que te permite el acceso al mundo laboral.
Duración: Los ciclos de Formación Profesional son estudios de mayor duración y en los que se imparten un número mayor de contenidos. Permiten acreditar, por lo tanto, un mayor número de competencias profesionales que los Certificados de Profesionalidad.
No obstante, se trata de formaciones que comparten algunas características:
- Ambas se estructuran en módulos formativos. Si superas la formación asociada a un determinado Certificado de Profesionalidad y posteriormente cursas un ciclo de FP, podrás solicitar la convalidación de los módulos formativos correspondientes a las unidades de competencia que hayas acreditado previamente con el Certificado de Profesionalidad, y viceversa.
- Las dos formaciones contemplan un periodo obligatorio de prácticas en empresas. Se trata del módulo de Formación en Centros de Trabajo.
- Tanto las titulaciones oficiales que obtienes con los ciclos de FP como los Certificados de Profesionalidad tienen validez en todo el territorio nacional.